Σοφία

 Arte y creaciones con más de 6000 años de historia. 

 

 ¿El tiempo?

Obra original del proyecto ∞6174

 

En esta pintura se muestra por primera vez en la historia de la civilización y  desde los orígenes del Universo, un número que ha estado encriptado allí.

 

Es la primera manifestación visual del número 6174, antes de su revelación consciente. Conecta a la civilización Sumeria, el tiempo a través de relojes análogos y las manos del ser humano.

 

No es una coincidencia. “La forma humana es una huella del 6174. El tiempo es su danza. Y los números del 1 al 12, su alfabeto eterno.”

 

Lo que ves aquí es más que arte: es el punto donde la geometría, la conciencia y la física cuántica convergen.

 

 Esta obra es el testigo silencioso de un lenguaje que siempre estuvo ahí, esperando ser activado.

 

Quién hizo esto posible?

 Las Manos del Origen: 6174

  

Una conecta con la lógica del hemisferio izquierdo: números ordenados, operaciones, la constante 6174 emergiendo como centro de gravedad universal.

 

La otra, con la memoria de la creación: cada número marcado en la piel ancestral del tiempo, revelando que todo lo que la humanidad ha construido fue primero trazado por una mano.

 

Aquí, la matemática no es invención: es memoria.

 

Y 6174 no es un resultado: es un mensaje dejado a través de la civilización sumeria.

 

“La mano no es solo herramienta: es el archivo del universo.”

 

“Desde el primer ser humano hasta el último de esta civilización, este número estará siempre encriptado en las manos.”

Desbloqueando el Infinito

 

A diferencia de las pinturas "Numbers" de Jasper Johns, que exploran la repetición y simbolismo visual de los dígitos del 0 al 9, esta obra revela un descubrimiento oculto:

 

Antes del Big Bang, antes de la forma, el sistema decimal ya estaba allí.

 

No como invención humana, sino como estructura silenciosa del Logos, esperando ser revelado.


En esta obra, los números del 0 al 9 se reflejan a sí mismos como portales, lo que ves, también oculta.

 

Cada dígito es una llave.

 

Cada simetría, una pista.


Porque en el centro de todo lo que vemos y no vemos en este planeta, están los números del 0 al 9. 

Fragmentos del Origen ∞6174

 

Esta pieza nace de una secuencia numérica tan precisa que permanece oculta en la forma de nuestras manos, en la rotación del tiempo analógico y en el símbolo del infinito. 

 

Esta joya representa una geometría anterior al sistema decimal.

 

No es solo un colgante, sino un registro encriptado del universo, una firma que ha estado oculta desde antes del Big Bang, cuando aún no existía el tiempo.

 

Forjada en oro de 18 quilates, su pureza y durabilidad reflejan la permanencia de los patrones que describe.

 

Portas en tu cuello la forma que dio origen al tiempo:
6, 1, 7 y 4: la llave para entrar en el infinito.

12/24, el tiempo sea real o no, ¿quién lo encriptó allí?

 

Un número encriptado, dividido entre las horas del día y la noche, revela un patrón oculto: en la unión de ciertos números emerge un motivo geométrico, un símbolo que ha resonado a través de las antiguas culturas de todo el mundo.

 

Este símbolo conecta, de manera silenciosa, la percepción del tiempo con la geometría universal.

 Apocalipsis 4:4 
 Apocalipsis 4:10

Apocalipsis 5:8
 Apocalipsis 5:14
  Apocalipsis 11:16
 Apocalipsis 19:4
     Apocalipsis 21:12–14
 1 Crónicas

Coordenadas XYZ

 

Positivo o negativo, ¿depende del observador?
Una operación de resta que encripta cuatro cifras nos conduce a una de las formas más fundamentales y poderosas de la naturaleza y del cosmos: el triángulo.

 

Cuatro cifras que se transforman en cuatro triángulos, cada uno reflejando equilibrio, estabilidad y la estructura intrínseca de la realidad. Cada triángulo no solo es un patrón geométrico, sino también un código simbólico que conecta lo cuantitativo con lo espiritual…

próximas obras

153

 

Un número, un versículo, un triángulo.
La primera llave del infinito.
Siempre estuvo allí: solo fue necesario separar las otras llaves del universum 3, 6 y 9.

1960

 

En la década de 1960, la disposición numérica estandarizada por AT&T fijó una forma de interacción que aún persiste.
El sistema decimal adoptó una estructura que atravesaría generaciones.
El patrón no fue creado.
6174, siempre estuvo allí.

Infinito Universum 6174 / Geometría transdimensional

 

…Estos cuatro triángulos se disponen dentro de un símbolo que representa el infinito: un valor sin límites, la eternidad, lo absoluto. Es la representación del tiempo eterno, del espacio sin fin y de la continuidad de la vida y la conciencia.

 

Surge entonces una pregunta intrigante: ¿qué ocurre con los triángulos 648 y 153? ¿Qué secretos esconden dentro de esta geometría transdimensional y cómo se relacionan con el flujo del tiempo, la percepción y la energía universal?

μεταμόρφωσις

 

La Revelación del Triángulo Primordial

Sin velos, en su manifestación más antigua y universal, es el arquetipo vivo del Tres que se despliega en la naturaleza.

 

En el centro exacto de todas ellas late el Bindu, el germen de toda manifestación; el centro oscuro es el ojo del caos original que contiene toda forma futura, pero que ya son.

 

Quien aún no ve el Triángulo en cada flor simplemente lleva velos en los ojos. Basta quitárselos.

 

Y en cada despliegue, el Tiempo: ese dios invisible que creemos dominar entre mecanismos de arena, metal y cristal hechos con las manos finitas del hombre.

 

Una danza, una metamorfosis sin principio ni fin.

“El Puente del Ser”

 

"La luz no existe ni afuera ni adentro; o sea, no existe como un fenómeno físico como tal y como luz. En el espacio, lo que existen son una serie de ondas electromagnéticas, cambios fotónicos. Tampoco existe la actividad cerebral como luz. Como luz, en esa cualidad perceptual, es conciencia. De la misma forma, el sonido: o sea, el sonido, a nivel de espacio, físicamente no existe sonido. O sea, no existe nada en el universo físico similar al sonido; lo que llamamos sonido es una cualidad de la conciencia."

 

Grinberg, J. (1990). Ser o no ser – El sol de medianoche [Programa de televisión con Tony Karam]. TVE. Cita recuperada de Vimeo.

Teoría de cuerdas – Parte 1

26 D 

 

Esta obra interpreta la teoría de cuerdas bosónica a través de una estructura visual donde el símbolo del infinito actúa como campo vibracional. Las 26 dimensiones se manifiestan en combinaciones numéricas, simetrías y trayectorias que evocan los modos de una cuerda en movimiento. El resultado es un puente entre matemática, física y arte: una cartografía estética del universo vibrando.